Los
Fabulosos eran en principio una banda de ska, como se
comprueba enseguida en este álbum, con su abundante
sección de metales y percusión, pero no
tardaron en experimentar con otros ritmos, como el rock,
el reggae o la salsa. El resultado que apreciamos en este
disco es la madurez de un grupo que se ha convertido en
referencia del rock en español. Cuentan
con la colaboración de Celia Cruz, Andrés
Calamaro, Flaco Jiménez, Ariel Roth,...
Encontramos
en el primer corte (uno de los dos únicos inéditos
del álbum) el tema que reventó las ventas
en todo el mundo latinoamericano, el archifamoso "Matador",
con una tremenda tamborrada, dedicado a los militares
de la dictadura argentina. No tienen pelos en la lengua
y en sus canciones atacan a los que hasta hacía
poco les hubieran despachado sin contemplaciones.
Sus
temas son festivaleros, muy movidos, con historias de
perdedores enmorados ("Demasiada presión"),
cachondos ("Mi novia se cayó en un pozo ciego"),
algunos skas muy acelerados, algunos más pausados
("Vasos vacíos"), otros de denuncia ("V
Centenario"), todos con una gran presencia de vientos,
percusiones latinas y la personal voz del alma de los
Fabulosos, Vicentico.